Archive for the ‘ejecutivo’ Category
Consciencia
Jueves, Mayo 14th, 2009
La consciencia es el conocimiento inmediato que la persona tiene de sí misma, de sus actos y reflexiones. El ser conscientes, el darse cuenta de algo, nos permite tomar conciencia de las cosas y comenzar nuestro proceso de aprendizaje.
Hay ocasiones en las que somos nosotros mismos quienes nos damos cuenta de algo, aunque esto nos pueda tomar algún tiempo, como la persona que va andando por la calle, no ve el socavón en la acera, y cae en él. Al día siguiente, se olvida del socavón en la acera, y vuelve a caer en él. Al día siguiente trata de recordar el socavón en la acera, pero se olvida y vuelve a caer en él. Poco a poco toma conciencia de que hay un socavón, y qué tiene que hacer para evitarlo. Por fin, un día, se da cuenta de que es más cómodo caminar… ¡por la acera de enfrente! Tal vez sea esta la razón por la que los consejeros de urbanismo hayan tomado la medida preventiva de poner vallas alrededor de cualquier reparación en la vía pública.
Una forma muy sencilla de comprobar el automatismo creado por nuestro cerebro en el día a día, y evitando las obras, sea el cambiar de sitio algo que utilicemos habitualmente en nuestra casa u oficina. Comprobaremos que las primeras veces que tengamos que alcanzar ese objeto, o tirar algo a ese objeto, nuestro cerebro nos llevará de forma automática al lugar donde se encontraba antes. Si ese objeto estaba en medio de un pasillo, o tras una esquina, y normalmente nos girábamos ligeramente para evitarlo, cuando lo quitemos, nuestro cerebro hará que sigamos girándonos para evitar el impacto con dicho objeto, en especial si la luz está apagada.
¿Cuánto tiempo has tardado en acostumbrarte al nuevo cambio? ¿Cuántas veces has realizado el movimiento que te permitía coger ese objeto antes del cambio? ¿Cuántas veces has dejado caer algo donde creías que antes estaba la basura? A nuestro cerebro le lleva un tiempo crear nuevas conexiones entre sus neuronas para asimilar el cambio. Por eso, después de una fusión de empresas, de un cambio tecnológico, etc. nos encontramos con personas especializadas en gestión del cambio. Por eso es tan importante la función de un coach en el proceso de desarrollo de habilidades interpersonales, para que nos haga ser conscientes de nuestros automatismos mucho antes y podamos avanzar más rápido que el resto de personas que no tienen esta ayuda externa.
Etapas del aprendizaje
Miércoles, Mayo 13th, 2009
Las etapas del aprendizaje para alcanzar una capacidad destacada son cuatro: incompetencia inconsciente, incompetencia consciente, competencia consciente y competencia inconsciente.
La incompetencia inconsciente es cuando ni siquiera conocemos la existencia de algo ni, consecuentemente, cómo funciona. Este puede ser el caso de un niño de siete años que no conoce la existencia del correo electrónico o no ha percibido la existencia del cambio de marchas del coche cuando sus padres lo llevan de viaje.
La incompetencia consciente ocurre cuando la persona se da cuenta de que ese algo existe, aunque no sabe muy bien para qué sirve, ni llegue a entender la explicación que le dan. Puede ser el caso del niño que pregunta por la utilidad del correo electrónico o para qué sirve esa palanca que mueven constantemente sus padres en el coche cuando conducen.
La competencia consciente es el momento cuando, después de haber recibido las instrucciones, nos ponemos manos a la obra de forma reflexiva, pensando cada paso que tenemos que dar, aunque a veces nos equivoquemos y nos salga mal. Es lo que ocurre la primera vez que nos montamos en el coche y lo queremos poner en movimiento, tenemos que pensar cuál es la siguiente acción a realizar; o cuando enviamos un correo electrónico por primera vez, algunos nos pueden ser devueltos.
La competencia inconsciente es el momento en el que la persona alcanza la destreza de esa competencia o habilidad. Es cuando algo nos sale de manera automática, sin pensar. Cuando hacemos un recorrido en coche ya no pensamos qué marcha meter, o cuándo cambiarla, es algo automático. Somos capaces de clasificar los mensajes recibidos en nuestra cuenta de correo electrónico en carpetas, recibiendo y enviando decenas de mensajes al día.
Las personas alcanzan una destreza en sus habilidades interpersonales siguiendo esta misma secuencia, si bien el tiempo que cada persona requiere para superar las distintas etapas dependerá de sus capacidades, de su grado de motivación y de su autoestima, elementos estos con los que ayuda un coach para minimizar el tiempo de aprendizaje total.
Ahorrar e invertir
Lunes, Mayo 11th, 2009
Ahorrar e invertir son dos términos muy utilizados por los ejecutivos de nuestro país en estos días. El primero significa “reservar alguna parte del gasto ordinario, o guardar dinero como previsión para necesidades futuras“, mientras que el segundo implica “colocar un caudal o emplear u ocupar el tiempo” en algo.
En los Estados Unidos de América los Bancos recomendaban a sus clientes ahorrar el 10% de sus ingresos hace años. Esta política parece muy acertada si lo que se pretende es guardar dinero como previsión para necesidades futuras y evitar así que los clientes se queden sin su poder adquisitivo.
Sin embargo, en el caso de las inversiones, hay pocas personas que nos recomienden cuánto invertir, o dónde hacerlo, ya que solemos invertir cuando tenemos un sobrante de dinero con el que no sabemos qué hacer y queremos que nos rinda unos beneficios hasta que lo necesitemos de nuevo.
¿Y si comenzamos a invertir el 10% de nuestros ingresos? Obviamente podríamos invertir en bienes materiales o en acciones, lo cual nos daría un rendimiento a nuestra inversión. Pero ¿y si lo invirtiéramos en nosotros mismos sin depender de factores externos? Por ejemplo, podríamos invertir en el desarrollo de nuestras habilidades y competencias interpersonales ¿Cómo mejoraría nuestra vida? ¿Qué rendimientos podríamos obtener en el medio o largo plazo?
Al desarrollar nuestras habilidades interpersonales o aquellas competencias que necesito para subir de categoría en la empresa, o que necesito para cambiar a ese puesto de trabajo que tanto deseo, entonces nuestros ingresos van a aumentar ineludiblemente. Al aumentar mis ingresos, tengo más dinero, por lo que puedo ahorrar más e invertir más, tanto en bienes inmuebles como en mí mismo de nuevo.
Luego tal vez sea interesante comenzar a pensar que debemos invertir en nosotros mismos, no tanto en desarrollar aquellas habilidades técnicas que la empresa me puede ofrecer, sino aquellas habilidades interpersonales que la empresa no me ofrece, o competencias que necesita un puesto de trabajo mejor remunerado, por lo tanto deberé elegir la mejor escuela de coaching donde formarme, aquella cuyos requisitos y calidad promuevan la calidad de mis estudios.
Escuela Internacional de Coaching Ejecutivo
Miércoles, Abril 15th, 2009
La Escuela Internacional de Coaching Ejecutivo (EICE) ha visto la necesidad de profesionales que puedan desarrollar su labor en áreas como el desarrollo de habilidades, la reorientación profesional, el desarrollo del potencial, el liderazgo y desarrollo de proyectos, etc. durante estos últimos cinco años en nuestro país y lanza su nuevo programa de Formación en Coaching Ejecutivo con el que pretende satisfacer las necesidades del mercado español.
La EICE es una organización concebida para formar a los líderes del futuro y acompañarlos en su camino hacia el éxito y la excelencia a través de una formación de calidad que viene avalada por un equipo de coaches profesionales cualificados en diferentes programas de coaching ejecutivo internacional que les ha permitido obtener una sólida formación y la certificación de asociaciones nacionales (ASESCO) e internacionales (ICF, IAC, CTI, ECA).
Su experiencia como coaches se ve reforzada por sus vivencias empresariales y una formación académica internacional que incorpora diferentes líneas educativas y crea de esta forma una escuela multidisciplinar y plural que permite formar coaches con un alto nivel de profesionalizad, ética y excelencia. Para poder cumplir estos objetivos, la EICE es la primera escuela de coaching que impone unos requerimientos mínimos de entrada a sus alumnos (edad, años de experiencia profesional e inglés como segundo idioma).
Los alumnos que accedan al curso se encontrarán con un programa diseñado para adquirir las habilidades necesarias para la práctica profesional del coaching. Como valor añadido del programa, la EICE incluye:
- 10 horas de coaching con un Coach Mentor para ayudar a los alumnos a mejorar sus habilidades para la práctica del coaching:
- supervisión de 6 sesiones de coaching por un Coach de Referencia para ayudar al alumno a verificar que cumple con el nivel de habilidades necesario para la práctica del coaching:
- un Coach Mentor que realizará un seguimiento continuo del alumno durante el tiempo que duren las prácticas
- un examen oral para demostrar que el alumno domina las competencias clave que un coach debe tener durante el ejercicio de su profesión.
El programa de Formación en Coaching Ejecutivo de la EICE cumple los requisitos especificados por la ASESCO, ECA e ICF, por lo que el alumno podrá acreditarse en cualquiera de estas organizaciones una vez justificadas las horas de coaching a clientes requeridas en cada caso y realizado el examen oral en el caso de la ICF.
Adicionalmente a los requisitos exigidos por otros organismos, el programa de Formación en Coaching Ejecutivo de la EICE cumple con la misión de la organización de formar coaches ejecutivos de calidad cuya ética y profesionalidad sea reconocida a nivel internacional a través del acompañamiento a los líderes del futuro en el logro de metas que los hagan excelentes personas y profesionales.
Por último sólo me cabe decir que la EICE es la primera organización que promueve sus cursos de formación a través de canales como Youtube.
Coaching de equipo
Martes, Abril 7th, 2009
El coaching de equipo tiene como finalidad acompañar el desarrollo del rendimiento colectivo de un equipo para que el resultado operacional del conjunto supere ampliamente el potencial de la suma de sus componentes, siendo muy diferente de la cohesión de equipo o del team-building, centrado en el aumento de la motivación colectiva.
Los miembros tienen que considerar su equipo como un vehículo de eficiencia excepcional y como un umbral de desarrollo individual y colectivo.
Alain Cardon afirma que la misión del coaching de equipo es acompañar el desarrollo de la “madurez cultural” de un sistema colectivo. Con este procedimiento se trata de desarrollar la autonomía, la responsabilidad y el rendimiento individual y colectivo.
El éxito de este procedimiento de desarrollo de la madurez se mide en función del éxito del conjunto, para lo cual se deben identificar indicadores precisos, tanto operativos como financieros, antes de comenzar el proceso.
Para conseguir estos objetivos el coaching de equipo se centra principalmente en el desarrollo de las relaciones entre los trabajos y las misiones de sus miembros, y entre estos y con su entorno.
Aparte del trabajo en el seno del propio equipo, el coaching de equipo de dirección está centrado en la aplicación y el acompañamiento de la transformación cultural de la gestión de una empresa al completo.
El coaching estratégico de equipo de dirección va mucho más allá de una intervención de asesoramiento, en la medida en que tiene como objetivo transformar una empresa mucho más grande.
Por lo tanto, puede incluir un procedimiento que se desarrolla durante varios años y que acompaña un cambio profundo y estratégico de la cultura de gestión de la empresa cliente.
El coaching de equipo de dirección es, según Alain Cardon, un proceso colectivo que necesita el compromiso y la presencia activa de cada uno de los miembros del equipo, líder incluido.
Empowerment
Jueves, Marzo 19th, 2009
Empowerment es un nuevo estilo de liderazgo basado en el apoyo, la confianza y la colaboración que inducen una mejora del rendimiento de los empleados en el trabajo. El directivo se convierte así en un facilitador, potenciador y desarrollador de individuos, en definitiva, en un directivo-coach.
Para ello el directivo tiene que desarrollar sus habilidades interpersonales e inteligencia emocional, lo cual modificará el cómo dirige a las personas y, por tanto, afectará positivamente en la productividad y la rentabilidad de la empresa. No sólo eso, sino que además desarrollará sus técnicas de comunicación y la capacidad de tratar con diversos tipos de empleados.
Las nuevas tendencias muestran que los mejores trabajadores buscan el desarrollo personal y la responsabilidad, en lugar de la dirección y el control, por lo que el empowerment le ayudará a:
- Motivar y potenciar a los demás para que obtengan resultados por su propia iniciativa, en lugar de dirigir y controlar
- Alinear los objetivos individuales con los de la organización para generar compromiso, en vez de centrarse únicamente en los objetivos de la organización
- Favorecer la responsabilidad de sus colaboradores sobre sus resultados, acciones y decisiones en el lugar de trabajo, para estimular la motivación de cada uno
- Priorizar el desarrollo y las oportunidades de mejora, en lugar de centrarse en lo que marcha mal y el por qué
- Fomentar el pensamiento creativo y desafiar el modelo imperante, en vez de mantener la cultura organizativa existente
- Estar más orientado a las personas que a los resultados
El directivo-coach, como directivo que es, tiene que dar instrucciones y decir a cada uno lo que tiene que hacer o no hacer, pero ante todo capacita, estimula y da poder a los empleados para que busquen mejoras, incrementen el rendimiento, analicen costes-beneficios e incluso dirijan cambios estratégicos en la compañía.
Directivo coach
Miércoles, Marzo 18th, 2009
El directivo-coach nace de la creciente evidencia que relaciona la gestión orientada a las personas y el éxito empresarial sostenible, es decir, que cómo se dirija a las personas tiene un gran efecto en la productividad y la rentabilidad de la empresa.
Hasta el día de hoy muchos directivos eran seleccionados en función de sus conocimientos técnicos y de su capacidad para conseguir que sus equipos hiciesen bien el trabajo, no siendo requeridas competencias como la inteligencia emocional o las técnicas interpersonales.
Este hecho daba como resultado que el 40% de los directivos fracasara en un periodo de menos de 18 meses, siendo del 50% si hablamos de los consejeros delegados, quienes eran cesados en menos de 3 años.
Estudios realizados por el Center for Creative Leadership llegaron a la conclusión de que el factor esencial del éxito para los líderes eran sus relaciones con los subordinados, mientras que el fracaso ejecutivo estaba asociado a la falta de sensibilidad e incapacidad para comprender los puntos de vista ajenos.
Los datos aportados recientemente por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) muestran que 7 de cada 10 directivos demandan formación en coaching que les ayude a generar mayores posibilidades y crecimiento mediante el uso de las relaciones interpersonales y del diálogo. No se trata tanto de aprender determinadas técnicas como de aprender una nueva forma de ver el mundo, las relaciones y la organización.
Dentro de los principales objetivos de convertir a un directivo en directivo-coach a través de un Programa de Directivo Coach cabe destacar los siguientes:
- Desarrollar el talento del directivo como líder creador de valor
- Desarrollar el empowerment: líder de líderes
- Liderar y dirigir equipos de forma más eficiente, generando compromiso
- Establecer una cultura de coaching que redunde en una mejora de clima y de la moral de los grupos dentro de las empresas
- Potenciar la gestión del cambio dentro de la organización, hacia la satisfacción de empleados, clientes y accionistas
- Potenciar el diálogo interno y la comunicación como elementos de integración y resolución de conflictos
El directivo-coach escucha, pregunta, apoya y colabora, más que habla, lo cual no significa que deje de ser directivo y, por tanto, tenga que dar instrucciones y decir a cada uno lo que tiene que hacer o no hacer, pero ante todo capacita, estimula y da poder a los empleados para que busquen mejoras, incrementen el rendimiento, analicen costes-beneficios e incluso dirijan cambios estratégicos en la compañía.
Mens sana in corpore sano
Jueves, Enero 22nd, 2009
“Mens sana in corpore sano” es la frase que aparece entre los últimos versos de la décima sátira del poeta romano del s. I, Juvenal (Decimus Iunius Iuvenalis). Si bien la idea original simbolizaba la necesidad de un espíritu equilibrado en un cuerpo con salud, el significado que le damos hoy en día parece estar más relacionado con tener una mente sana a través del ejercicio.
El ejercicio físico nos aporta muchos beneficios, desde la quema de calorías que nos permiten mantener nuestro peso ideal, pasando por la eliminación de toxinas tan perjudiciales para nuestra salud, hasta un aumento de nuestra energía vital que nos permite hacer más cosas a lo largo del día. Pero el ejercicio físico no sólo entrena a nuestro cuerpo a tener más resistencia y fuerza, sino que también entrena nuestra mente, fortaleciéndola.
Y es esto lo que ha llamado la atención de los altos directivos de las grandes corporaciones, la posibilidad de tener personas equilibradas y con una mente fuerte, es decir, personas que no se vengan abajo ante cualquier dificultad, que sepan gestionar los momentos de estrés, que sepan gestionar sus emociones y con capacidad para trabajar en equipos de alto rendimiento.
Para ello es importante complementar el ejercicio con un proceso de coaching que ayude a fortalecer la mente, a desarrollar nuevos hábitos y habilidades, y a gestionar el tiempo y las emociones. Sólo así podremos tener personas con el espíritu equilibrado dentro de un cuerpo sano, como rezaba Juvenal hace casi dos mil años.
Relato del león
Martes, Enero 6th, 2009
Hay un relato Zen sobre un león que estaba completamente convencido de su dominio sobre el reino animal. Un día decidió comprobar si el resto de animales sabían que él era el rey de la jungla. Estaba tan seguro de su posición que decidió no hablar con las criaturas más pequeñas. En cambio, fue directo al oso. “¿Quién es el rey de la jungla?” preguntó el león. El oso replicó, “Por supuesto, nadie más que tú, señor.” El león dió un gran rugido de aprobación.
El león continuó su viaje y se encontró con el tigre. Preguntó a la criatura rayada, “¿Quién es el rey de la jungla?” El tigre rápidamente respondió, “Todos nosotros sabemos que tú eres el rey.” El león dió otro rugido de placer.
El siguiente en su lista fue el elefante. Alcanzó a la gran bestia al borde de un rio y le preguntó la misma pregunta: “¿Quién es el rey de la jungla?” El elefante alzó la trompa, agarró al león, lo lanzó por los aires, y lo estampó contra un árbol. Después de un rato lo pescó del arbol y lo aporreó contra el suelo, luego lo levantó una vez más y lo tiró al río. Cuando el gran gato jadeó por una bocanada de aire, el elefante lo sacó, lo arrastró por el lodo, y finalmente lo dejó tendido sobre unos arbustos. Sucio, golpeado, contusionado y maltratado, el león luchó por ponerse sobre sus pies. Miró al elefante a los ojos con tristeza y dijo, “Mira, sólo porque no sepas la respuesta, esa no es razón para que seas tan mezquino.”
Como sugiere el relato de la jungla, el cambio no es un proceso simple, ni tampoco uno cómodo. El desprenderse de hábitos es un proceso que puede provocar ansiedad en las personas. Al igual que el león, muchos ejecutivos se aferran a su lógica personal, por muy ilógica que esta pueda ser para la lógica de otros. En vez de hacer un esfuerzo por cambiar, se ciñen a su status quo, incluso aunque terminen arrastrados por el lodo y miserables.
Para cumplir con su papel, el ejecutivo necesita poner el interés de la organización delante de sus intereses propios; hablar a la imaginación colectiva de la organización, motivando a la gente para que den lo mejor de ellos mismos y más; encarar la realidad tal y como es, no como les gustaría que fuera; y estar lo suficientemente seguro de sus propias habilidades como para no tener miedo a animar y desarrollar a las siguientes generaciones de líderes.
Recolocar o despedir
Martes, Diciembre 9th, 2008
Recolocar o despedir, esta es la pregunta que muchos ejecutivos se hacen cuando se encuentran con un empleado conflictivo, que no parece tener interés por la empresa, que no se esfuerza lo suficiente, o que no asume nuevas responsabilidades.
En muchas ocasiones las empresas optan por despedir al empleado, aunque esto suponga un trastorno económico y personal para la empresa y para el propio empleado, quien aunque reciba una compensación económica por el tiempo trabajado se puede quedar resentido por el trato injusto que se le ha dado.
¿Qué hace que estas empresas despidan al empleado en vez de recolocarlo? En ocasiones esto puede ser debido a que las empresas no tienen el tiempo necesario para analizar la personalidad del empleado, sus valores, sus capacidades y cuál puede ser el entorno donde puede encajar mejor, debido en muchos casos a no tener un departamento de recursos humanos.
Por ejemplo, un empleado perfeccionista tendrá la calidad y la responsabilidad como valores principales, y dentro de sus capacidades estará el hacer las cosas con un alto grado de calidad, al tiempo que puede detectar errores y corregirlos. Como vimos en el artículo “Calidad o cantidad“, esta persona podría estar englobada dentro del subgrupo preocupado por la perfección del trabajo, en cuyo caso la cantidad de trabajo que saca adelante puede ser baja.
Si a esto le añadimos una actitud reactiva que le define como una persona con poca capacidad de iniciativa y cuya máxima aspiración es la de ser útil y limitarse a cumplir con su cometido, entonces es posible que tenga los días contados si dentro de sus tareas se encuentra la generación de gran número de documentos al día y lidiar con los clientes. Sin embargo, su futuro podría ser otro de encontrarse en el departamento de calidad mejorando y revisando los procesos de la empresa.
El coaching puede ayudar a identificar la personalidad de los empleados, sus valores, sus capacidades y alinear los objetivos de la empresa con los del empleado, al tiempo que permite ahorrar ingentes cantidades de dinero en despidos y malos tragos a todas las personas involucradas en este incómodo y desagradable proceso.